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Síndrome de barro

En la década del ´80, el médico estadounidense Richard Gardner, definió el Síndrome de Alienación Parental (SAP): una supuesta patología basada en la justificación del abuso sexual por parte de los padres a sus hijos y la acusación a las madres que denunciaban esas situaciones de querer separar a los niños de sus padres.

La semana pasada un grupo de padres, separados y divorciados, integrantes del grupo “Todos por nuestros hijos ya”, se manifestó frente a la sede de la Suprema Corte de Justicia, reclamando poder ver a sus hijos. Durante la movilización, la abogada del colectivo hizo mención al SAP. “Algo hay”, señaló, sin entrar en detalles.

El matutino la diaria entrevistó sobre este tema a la psicóloga Magela Batista, coordinadora de la Red Uruguaya de Violencia Doméstica y Sexual. Batista aseguró que el SAP no tiene sustento científico. “Este síndrome se construye sobre una base de barro”, sostuvo.

Sobre los dichos de la abogada y algunos de los padres, de que “algo hay”, la especialista dijo que aún cuando “puede pasar”, no se trata de un síndrome, “sino una cuestión de vínculo, de relación”. “Cuando se dice que ‘algo hay’  es un tema relacional y habrá que dirimirlo en esos términos. De lo contrario, se tapan los abusos, se tapan los maltratos, los niños vuelven a perder los derechos. Y muchas veces los derechos del padre (…), son más valorados que los del niño”, agregó.

Batista explicó que muchas veces los propios actores judiciales comulgan con esta idea del “algo hay” y emiten sus fallos en consecuencia. “Hoy en nuestro país ocurre que quienes diagnostican esto son los abogados, los jueces y los fiscales, es decir el sistema judicial; se trata de un diagnóstico de algo que no existe, que no está avalado científicamente, y, en todo caso, la que debería pronunciarse es la comunidad médica o científica”, afirmó. “Yo creo que el sistema legislativo judicial debería pronunciarse de alguna forma, dando cuenta de la no cientificidad de este síndrome”, concluyó.