EXPLOTACIÓN SEXUAL COMERCIAL HACIA NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES


La violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes es una de las expresiones más agudas de la violencia de género y generacional. Toda forma de comercio sexual con niños, niñas y adolescentes es expresión de dominación y sometimiento, una forma de violencia y explotación.

La explotación sexual comercial es un problema complejo, donde intervienen diversos factores en su producción y donde predominan los aspectos culturales.
Los modelos de socialización que colocan a la mujeres, niñas, niños y adolescentes como propiedad de sus parejas, esposos, padres, que promueven una construcción de la

sexualidad en función del varón, que promueven una situación de desventaja e inequidad en todos los órdenes de la vida, son discriminatorios y responsables directos de la violencia y la victimización de mujeres, niñas, niños y adolescentes en nuestra sociedad.

La Declaración y Agenda para la Acción del I Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) llevada a cabo en Estocolmo define la explotación sexual comercial infantil de la siguiente manera:


La explotación sexual comercial infantil es una violación fundamental de los derechos de la niñez. Abarca el abuso sexual por parte de un adulto y remuneración en dinero o en especie para el niño o la niña o para una tercera persona o personas. El niño o la niña son tratados como objeto sexual y como mercancía.





¿PROSTITUCIÓN INFANTIL O EXPLOTACIÓN SEXUAL COMERCIAL?

El término prostitución infantil no es utilizado actualmente a nivel de la comunidad internacional dado que la palabra prostitución hace referencia a una forma de intercambio sexual remunerado donde existe consentimiento, voluntariedad y la existencia de un acuerdo entre las partes.
En el caso de niños, niñas y adolescentes no es posible pensar en términos de intercambio justo entre dos partes que se ponen de acuerdo en una transacción, no existe voluntariedad y el consentimiento no es válido.

Un niño, niña y/o adolescente siempre se encuentra sometido y explotado en estas situaciones y por tanto debe hablarse de niños, niñas y adolescentes utilizados para prostitución o víctimas de prostitución. Consideramos de vital importancia la incorporación de esta expresión y de esta perspectiva del problema, rompiendo con la tradicional y antigua forma de denominar estas situaciones.

Las expresiones que refieren a: “ella lo buscó, ella lo hacía libremente, tiene 17 años y es casi una adulta, ella busca a los clientes, se viste en forma provocativa”, son ideas que buscan minimizar y legitimar estas prácticas y refuerzan las concepciones patriarcales y adultocéntricas responsables directas de estas formas de violencia que vulneran los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes.

Si bien existen documentos internacionales como el Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño que utilizan la expresión “prostitución infantil”, se recomienda utilizar expresiones como: niños, niñas y adolescentes utilizados en prostitución o en situación de prostitución o explotación sexual comercial.

Promover que el lenguaje se posicione en forma adecuada frente a esta violencia es una responsabilidad que nos involucra a todos y todas.




LA PRODUCCIÓN DEL PROBLEMA

La explotación sexual comercial es un problema complejo, donde intervienen diversos factores en su producción y donde predominan los aspectos culturales. En este sentido es importante establecer la interconexión entre distintos factores:

1. Factores culturales, económicos y sociales

- Los modelos de socialización patriarcales, adultocéntricos y heteronormativos que colocan a las mujeres, niñas, niños y adolescentes como propiedad de sus parejas, esposos, padres, que promueven una construcción de la sexualidad heteronormativa, en función del varón, que promueven una situación de desventaja e inequidad en todos los órdenes de la vida, son discriminatorios y responsables directos de la violencia y la victimización de mujeres, niñas, niños y adolescentes y grupos sociales que no se ajustan al mandato heterosexual en nuestra sociedad.
En este sentido es importante destacar los niveles de vulnerabilidad y violencia trasnfóbica y homofóbica que viven aquellas personas que no se ajustan al mandato patriarcal de la heteronormatividad 1. Especialmente las personas trans son población altamente vulnerable a ser captadas para la explotación sexual.

- La existencia de demanda, el "cliente". Como consecuencia de los sistemas de ideas patriarcales que promueven una educación sexista y discriminatoria, existen varones dispuestos a pagar por tener sexo con niños, niñas y adolescentes. Estos varones justifican su accionar, en ocasiones hacen alarde de su conducta y minimizan y/o invisibilizan el daño que causan.

- El mercado del sexo. La mercantilización del cuerpo de los niños, niñas y adolescentes está sostenida y perpetuada por una industria que genera réditos altos a los explotadores. Este mercado moviliza cifras significativas de dinero y está compuesto por diversos actores: captadores, enganchadores, intermediarios, receptores, facilitadores, dueños de locales, redes de tratantes, fiolos, proxenetas, entre otros.

2. Factores de vulnerabilidad que colocan a ciertos sectores de población en mayor riesgo de ser sometidos a estos niveles de violencia. En este sentido mencionamos:

> La violencia doméstica y los antecedentes de abuso sexual intrafamiliar
> La exclusión social : situaciones de pobreza, pobreza extrema e indigencia, falta de oportunidades educativas y laborales, imposibilidad de acceder a bienes de consumo
> La situación de calle y el trabajo infantil
> La migración por razones económicas
> La expulsión social, el rechazo y la estigmatización


MODALIDADES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL COMERCIAL

  • 1. Utilización de niñas, niños y adolescentes en prostitución

  • Se define como la utilización de un niño, niña o adolescente en actividades sexuales a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución.

  • 2. Pornografía infantil

  • Por pornografía infantil se entiende toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales.

  • 3. Trata de niños, niñas y adolescentes

  • Esta modalidad de explotación sexual supone la captación de las víctimas, la movilización y traslado para la explotación sexual. El Protocolo Complementario para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente de mujeres y niños (Protocolo de Palermo), define la trata de niños o niñas como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de un niño/a con fines de explotación. Los medios utilizados por las redes de explotadores son: la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción, el rapto, el fraude, el engaño, el abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación”. La trata puede ser interna si existe movilización de una zona a otra entre las fronteras del país y trata internacional si existe cruce de fronteras.

  • 4. Turismo Sexual Infantil

  • Se considera turismo sexual infantil la promoción de actividades turísticas en las que se incluye la actividad sexual con niñas, niños y adolescentes. Esta promoción puede ser tanto para captar turistas extranjeros como del mismo país. Muchos explotadores viajan a países menos desarrollados para involucrarse en actos sexuales con niños y niñas.


    1- Luciana Guerra plantea que la heteronormatividad del patriarcado conduce a la discriminación e inferiorización tanto de toda orientación sexual disidente, como de cualquier identidad genérica que no respete la dicotomía varón-mujer –léase: travestis, transexuales, intersexuales, transgéneros, lesbianas, bisexuales, gays.